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martes, 19 de enero de 2010

Ayuda a Haití

Ante todo, confieso que soy un poco duro de corazón (y lento) ante las desgracias ajenas pero el domingo, en misa, me sacaron de mi maldita indolencia.

Un sacerdote que co-oficiaba la misa nos relató en la homilía (con la voz quebrada de vez en cuando) como el día 13 de diciembre asistió a la inauguración del colegio de San Gerardo en Puerto Príncipe, capital de Haití, levantado tras un gran esfuerzo que duró tres años.

Según él, todavía escuchaba el griterío y la alegría de ese día, y recordaba la sonrisa con la que continuamente madres, padres y los propios escolares repetían las palabras merci, merci (gracias, gracias).

El terremoto que sacudió al país el martes 12 de enero cogió a profesores y niños dentro del edificio y los sepultó bajo los escombros. Intentaron rescatarlos pero la situación era irremediable: Murieron todos. 300 almas.

Todos esos futuros médicos, ingenieros, farmacéuticos, informáticos, abogados, artistas, contables, economistas y/o empresarios ya no tienen ningún futuro.

Esta es la verdadera tragedia de Haití.

Este sacerdote, probablemente con su fe y esperanza tambaleándose, nos decía que mucha gente definía la hecatombe como "catástrofe natural" y que se lamentaban de no haber podido hacer nada.

"Nada más lejos de la realidad, porque esto pasa prácticamente todos los años en Japón y no mueren decenas de miles de personas", explicaba desolado.

Lejos de buscar culpables, Haití lleva muchos años siendo el país más pobre de América y el que menos ayuda ha recibido para recuperarse de los últimos huracanes que han pasado por la isla caribeña.

Yo me dispongo a ayudar, no sólo económicamente, y espero que este relato os sirva, como a mí, a moveros a la generosidad.

Para la lista de medicamentos necesarios, consultar la siguiente página web: www.acogerycompartir.org

Se han habilitado las siguientes cuentas para donativos:
CAJA GENERAL DE GRANADA:
2031 0001 55 0115338005
LA CAIXA:
2100 5622 07 0200083804
CAM (CAJA DE AHORROS DEL MEDITERRANEO):
2090 5601 87 0200007103

viernes, 12 de junio de 2009

Momentos salvajes

Un buen salvaje hace lo que sea por su tribu, familia y amigos. Aquí vemos a uno de ellos con una depurada técnica de caza, utilizada durante siglos y perfeccionada hasta llegar a lo que vemos en este estupendo vídeo.

Impetuoso, homérico...

Esto sí que es tener hambre.


Les Pythons aiment les jambes....

martes, 12 de mayo de 2009

RU-486: píldoras de destrucción masiva


Yo no sé qué es peor: si la ignorancia o la progresía.

Cada día estoy más convencido de que la progresía consiste en la teoría de que hagas lo que hagas, no te preocupes por las consecuencias. Por lo menos esto es lo que defienden (y, por desgracia, legislan) los giliprogres españoles.

Hace unas semanas salía un chiste (no recuerdo de quién ni en qué periódico) que decía que si la ministra de Defensa no era militar, el de Justicia no era juez o la de Vivienda no era arquitecto, ¿por qué la ministra de cultura iba a tener que ser ...? (os podéis imaginar fácilmente lo que sustituye a los puntos suspensivos).

¿Cómo es posible que la ministra española de Sanidad, la Trini, diga que la píldora del día después (ya lo dice la propia denominación) "no es un método abortivo, sino una fórmula anticonceptiva de emergencia"?

Pues porque es una ignorante.

Y no sólo ella, sino que encima, en este artículo, la que lo firma hace gala de la misma ignorancia, esta vez revestida de incoherencia:
"La píldora del día después o píldora postcoital es un método anticonceptivo y nunca un método abortivo. De hecho, así lo ha dicho la ministra Jiménez durante la rueda de prensa de hoy: "Es un método anticonceptivo porque no funciona en caso de personas embarazadas". Y es que actúa inhibiendo la ovulación, dificultando la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide y, en el caso de que ésta se produzca, evitando la implantación del óvulo fecundado en el útero."
Y además, como la ministra es giliprogre, pues permite que niñas de cualquier edad accedan, por 20 euros, a este método abortivo (yo no soy un ignorante) sin consentimiento paterno.

Es decir, SEXO SIN CONTROL NI CONSECUENCIAS.

Muy bien. Maravilloso. Giliprogre a más no poder.

jueves, 30 de abril de 2009

La importancia de llamarse Ernesto (el Apocalipsis ya ha llegado aquí)


Parece que hoy un ser humano nacido en el Primer mundo (al que llamaré Ernesto a partir de ahora) es más importante que si nace en ese mundo mísero, sucio y olvidado al que Ernesto ha dado el nombre de Tercer mundo (al que denominaré Juan Nadie).

Mientras Ernesto se preocupa de las descargas ilegales por Internet, que les corta la digestión a los artistas, a Juan Nadie le suenan las tripas porque rara vez tiene con qué hacer la digestión. Está más preocupado por las "descargas" letales de los Señores de la guerra, la verdad.

Ernesto dice que su economía no va muy bien pero resulta que presta miles de millones a los bancos para que no vaya a peor la cosa. Juan Nadie no sabe lo que es la economía, porque no hay colegio en su aldea. Tampoco le importa mucho porque cuando el cuerpo de sus hijos se hincha por el hambre y la lengua por la sed, le importa bien poco que suba o baje el Euribor.

Ahora resulta que a Ernesto se le han muerto 176 personas en México (descansen en paz) por una enfermedad llamada gripe porcina y la cosa se convierte en una PANDEMIA INTERNACIONAL de dimensiones apocalípticas por la que la Humanidad entera tiene que estar acojonadita.

A Juan Nadie se le mueren diariamente miles de personas por el SIDA, la malaria, la disentería, la inanición, la tuberculosis y cientos de enfermedades mortales más, peores que la gripe porcina y a la OMS le importa poco, porque como no son desarrollados ni tienen hipoteca ni nada de nada, pues que más dan.

Esto debe ser como los usos horarios: la hora del Apocalipsis va llegando según la latitud y la longitud en la que te encuentres. Juan Nadie ya estaba en pleno exterminio y ahora parece que le ha llegado la hora a Ernesto.