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lunes, 8 de junio de 2009

El fin de las elecciones europeas


Por fin se han terminado y ya ha comenzado el intento de convencer del "éxito" que suelen hacer nuestros deleznables políticos.

Por no hablar de la lamentable comparecencia de la vicepresidencia María Teresa Fernández de la Vogue, balbuciendo patéticamente intentando encontrar esa palabra que definiera demagógicamente la derrota de los socialistas.

"Hemos ganado en buena lid", dijo el pepero Rajoy. MENTIRA.

¿Y esos espacios electorales en los que se pone a parir a los socialistas? ¿alguien ha oído hablar a Mayor Oreja, o a cualquier otro del PP, para explicarnos claramente qué van a hacer en Europa? ¿Y esos hooligans gritando en la sede del PP "socialista el que no vote", como si de la celebración de un título ganado por el Barça o por el Real Madrid se tratara?

"Estos resultados son debidos a la crisis económica, tal y como les ha pasado a otros gobiernos de Europa", decía Leire Pajín, reina de los giliprogres, con cara de satisfacción (¿Satisfacción por qué? ¿por perder las elecciones?).

Tal vez la número 3 del PSAO no sepa que la mayoría de gobiernos de Europa son de derechas y ha sido la derecha la que ha ganado de calle a la izquierda. Pero es que los giliprogres son así: ignorantes y demagogos hasta el fin.

Creo que ha sido una de las campañas más chuscas que se han visto en años. Además, ¿50 políticos que se han dado de palos en las elecciones, trabajando juntos luego en Europa? No es muy creíble...

Y que a más de la mitad de los españoles les importe un bledo los representantes que vayamos a tener en Europa me parece un fracaso planetario.

jueves, 19 de febrero de 2009

Vuelve el Holocausto


Ayer se aprobó un documento con la intención del exterminio en masa que supondrá la nueva ley del aborto en España.

Con el voto a favor de PSOE, ERC, IU, ICV, BNG y Na-Bai se ha aprobado lo siguiente:

1. Que el aborto sea libre.
2. Que las niñas de 16 años puedan abortar, sin consentimiento ni conocimiento paterno.
3. Que tener un defecto antes de nacer te condena a la muerte, ¿encontrarán así la pureza de la raza aria, por fin?
4. Que el padre no tiene nada que decir.
5. Que el feto tampoco tiene nada que decir ni derecho a vivir, sólo puede quedar uno y ese es la madre.
6. Se controla por ley la objeción de conciencia para los médicos, y tan sólo se permite en determinados circunstancias (cómo si la objeción de conciencia entendiera de "circunstancias").

El PP se ha encontrado sólo, una vez más, votando en contra de este anteproyecto de ley.

PNV y CiU se han abstenido, como los verdaderos COBARDES, esos que no son capaces de tomar partido ante un asunto tan importante ¿para qué son políticos si sólo son capaces de defender a los que les han votado con un "quizás" o, más bien, "me importa un bledo"?

En fin, que parece ser que matar a más de 80.000 de sus propios ciudadanos al año se ha convertido en una prioridad de este gobierno tan progresista.

¿Rima "progreso" con "interrupción"? creo que no.

jueves, 12 de febrero de 2009

Política española: ¿producto o vocación?

Mi querido y siempre menospreciado Risto Mejide fue el primero que se atrevió a predecir y a “inducir”, de alguna manera, la concepción global de “producto” que nos ha tocado asimilar en España.

En la sociedad del siglo XXI todo es un “producto”: una persona, una cosa, un animal, una fiesta, un mercado, una forma de pensar,… Todo es susceptible de promocionarse, de publicitarse, de crear necesidades, de venderse, de mostrarse, de anunciarse, de negociarse.

En el extranjero lo saben hace bastante tiempo (Sarkozy y su archi-exhibida primera dama exmodelo; la rimbombante operación “libertad duradera”; el famoso “Yes, we can”; etc.) pero ya se sabe que España, aunque hace tiempo que se abrió al exterior, parece condenada a ser el surfista torpe que nunca coge a tiempo las nuevas olas.

Aunque el PP del himno bakalaero aplicó la lección con maestría, ZP y su ceja le han superado con creces y están de rabiosa actualidad (nunca mejor dicho). No he seguido con detalle la campaña de las elecciones vascas, pero creo que el cartel del “Txé” Ibarretxe se parece bastante al de Obama y ya no quiero ni pensar la que pueden montar en Cataluña cuando les toquen elecciones, siendo tierra de cultivo de “creatas”.


Hasta la fe en Dios se ha convertido en una campaña publicitaria en los autobuses...

Y aquí llegamos al punto que me preocupa: ¿Es posible hacer de todo una pose, una apariencia, una postura fingida? ¿Puede llegar todo a convertirse en un eslógan?

Porque los “productos”, si no tienen una calidad mínima, acaban por caducar, por pasar de moda, por sustituirse por otros con una publicidad mejor y un eslógan más agresivo.

Se agradece que, al menos una parte de la política española, además de ser un “producto”, consideren cosas más importantes: luchar por principios, valores y derechos fundamentales en favor de los ciudadanos a los que representan.

Por lo menos una minoría sabe que hay profesiones, actividades y situaciones en la vida que son objeto de vocación y no de mercadeo.