No es nada fácil abrirse camino en el mundo del deporte creado por el Homo moderno pero algún día la comunidad salvaje conseguiremos las drogas necesarias para elevarnos a las categorías más altas.
De momento, os ofrezco mi podio particular sobre los mejores (y más valientes) intentos de la historia hasta la fecha:
Medalla de Bronce
Después de no conseguir clasificarse por poco para los JJOO de Invierno del año 2006, celebrados en Turín, el representante del Ghana Ski Team, Kwame Nkrumah-Acheampong, apodado “el leopardo de las nieves” (del que ya comenté algo en su momento de mayor gloria), seguirá esforzándose para llegar en forma a los siguientes y clasificarse, demostrando así que los valores que inspiran los JJOO todavía no han sido sepultados por la tecnología.
Medalla de Plata
En 1987, un buen salvaje llamado George Fitch, mientras enarbolaba un vaso de ron, pensó que sería una buena idea formar un equipo jamaicano de bobsleigh para participar en Calgary 1988. Desde entonces su equipo no han faltado a ninguno de los Juegos de Invierno. En Lillehammer 1994 consiguieron su mejor marca, acabando en el puesto 14º, por delante de Estados Unidos (toma ya). Los nombres de los valientes integrantes de aquel equipo, escritos ahora en letras de plata, son: Winston Watt, Thomas Wayne, Clive McDonald, Ricky McIntosh y Wayne Blackwood.
Medalla de Oro
Eric Moussambani, digno hijo de Guinea Ecuatorial y participante en la más famosa carrera de natación en unos JJOO, de la que casi no sale vivo. A punto estuvo de ahogarse por utilizar una innovadora técnica, enmarcada entre el estilo perrito y el estilo rana. Fue en Sydney 2000 y sobran las palabras ante sus humildes declaraciones: “Yo en realidad nunca había nadado en una piscina tan grande, es la primera vez que nado en una piscina de 50 metros. En Guinea Ecuatorial es difícil encontrar piscinas de más de 20 metros, y por eso me costó enormemente llegar al final”.
En el próximo asalto no saldrán vivos, ¡¡¡A POR ELLOS, MIS SALVAJES!!!
De momento, os ofrezco mi podio particular sobre los mejores (y más valientes) intentos de la historia hasta la fecha:
Medalla de Bronce
Después de no conseguir clasificarse por poco para los JJOO de Invierno del año 2006, celebrados en Turín, el representante del Ghana Ski Team, Kwame Nkrumah-Acheampong, apodado “el leopardo de las nieves” (del que ya comenté algo en su momento de mayor gloria), seguirá esforzándose para llegar en forma a los siguientes y clasificarse, demostrando así que los valores que inspiran los JJOO todavía no han sido sepultados por la tecnología.
Medalla de Plata
En 1987, un buen salvaje llamado George Fitch, mientras enarbolaba un vaso de ron, pensó que sería una buena idea formar un equipo jamaicano de bobsleigh para participar en Calgary 1988. Desde entonces su equipo no han faltado a ninguno de los Juegos de Invierno. En Lillehammer 1994 consiguieron su mejor marca, acabando en el puesto 14º, por delante de Estados Unidos (toma ya). Los nombres de los valientes integrantes de aquel equipo, escritos ahora en letras de plata, son: Winston Watt, Thomas Wayne, Clive McDonald, Ricky McIntosh y Wayne Blackwood.
Medalla de Oro
Eric Moussambani, digno hijo de Guinea Ecuatorial y participante en la más famosa carrera de natación en unos JJOO, de la que casi no sale vivo. A punto estuvo de ahogarse por utilizar una innovadora técnica, enmarcada entre el estilo perrito y el estilo rana. Fue en Sydney 2000 y sobran las palabras ante sus humildes declaraciones: “Yo en realidad nunca había nadado en una piscina tan grande, es la primera vez que nado en una piscina de 50 metros. En Guinea Ecuatorial es difícil encontrar piscinas de más de 20 metros, y por eso me costó enormemente llegar al final”.
En el próximo asalto no saldrán vivos, ¡¡¡A POR ELLOS, MIS SALVAJES!!!

